Fitch Ratings, Nueva York, 22 de noviembre de 2019:

Fitch Ratings afirmó la Calificación de Incumplimiento de Emisor (IDR) de Moneda Extranjera a Largo Plazo de Nicaragua en “B-” y revisó la Perspectiva a Estable de Negativa.

Una lista completa de acciones de calificación sigue al final de esta nota.

Factores Claves de Calificación

La revisión de la perspectiva refleja la estabilización de las reservas del banco central y los depósitos de los bancos comerciales, un ajuste fiscal significativo y una reforma de la seguridad social que han reducido las necesidades de financiamiento doméstico y un pronunciado reequilibrio externo que ha aliviado los requisitos de financiamiento externo. Las calificaciones de Nicaragua reflejan sus bajas perspectivas de crecimiento económico e ingreso per cápita, los riesgos de estabilidad política, las métricas de deuda del gobierno en línea con la mediana de los “B”, la deuda externa neta más grande y las restricciones financieras externas en relación con la mediana.

El entorno político se ha estabilizado después de la seria violencia política en 2018, aunque persisten importantes riesgos a la baja. Durante 2019, el gobierno liberó a algunos participantes detenidos durante las manifestaciones de abril de 2018, y algunos de los líderes de la oposición que huyeron del país, han regresado.La crisis política, la violencia y una mayor centralización de los poderes políticos durante 2018 se reflejan en una caída de 10 puntos porcentuales en el indicador compuesto de gobernanza del Banco Mundial de Nicaragua a 18.2, comparándose desfavorablemente con la mediana “B” de 38.2.

Las reservas internacionales se han estabilizado después de una importante fuga de depósitos en 2018 y un gran ajuste de cuenta corriente. Las reservas fueron de USD2.2 mil millones en septiembre de 2019 (de los cuales USD190 millones fueron prestados del Banco Centroamericano de Integración Económica) equivalentes a 3.9 meses de pagos externos corrientes (a la par con la mediana actual de los “B”). Una fuerte contracción de la inversión y el consumo comprimió las importaciones durante 2018-2019, mientras que las exportaciones se mantuvieron y las remesas aumentaron, llevando la cuenta corriente a un superávit en comparación con los déficits que promediaron el 6.9% del PIB durante 2014-2017. Fitch espera que la cuenta corriente permanezca en superávit durante el período de pronóstico, aunque disminuirá de un 2.6% del PIB proyectado en 2019 a 2.1% para 2021 a medida que las importaciones aumenten gradualmente.

El gobierno ha mantenido el acceso al financiamiento externo, pero a tasas de interés más altas y vencimientos más cortos. El Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) ha llenado parte de la brecha de financiamiento externo causada por el impacto de la Ley NICA de EE.UU. en los desembolsos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). En octubre, el gobierno firmó un nuevo préstamo plurianual de USD585 millones con el BCIE. El gobierno de los EE.UU. continúa sancionando a altos funcionarios nicaragüenses, y la escalada de sanciones sigue siendo un riesgo.

Las métricas del servicio de la deuda externa de Nicaragua están en o por debajo de la mediana actual de los “B”. La razón deuda externa neta / PIB (2019: 48.3%) es más del doble de la mediana actual de los “B”, reflejando principalmente la deuda concesional de Petrocaribe con Venezuela.

La estabilización de los depósitos en los bancos comerciales y el superávit en cuenta corriente han reducido la presión sobre el tipo de cambio reptante. El banco central redujo al 3% del 5% la tasa de depreciación anual del tipo de cambio de córdobas a dólares estadounidenses efectiva a partir del 1 de noviembre. Fitch espera que una menor depreciación córdoba reduzca los costos del servicio de la deuda del gobierno, incluida la deuda interna, ya que está mayormente denominada o indexada al dólar. Los exportadores y receptores de remesas verán menos ganancias de los recibos de divisas y los bancos de los prestamos indexados a dólares. El tipo de cambio reptante sigue siendo el ancla clave de la política macro para una economía y un sistema financiero altamente dolarizados (74% de los depósitos, 89% del crédito).

Los bancos comerciales de Nicaragua, en gran parte de propiedad extranjera, parecen haber resistido la crisis política. Los depósitos aumentaron un 4.2% entre julio y octubre de 2019 después de una fuerte caída que comenzó en 2018; del mismo modo, el crédito tuvo el primer crecimiento mensual en octubre después de 17 meses de contracción. No obstante, el stock de crédito/PIB había disminuido a 29.1% en octubre de 2019 desde un pico de 40.6% en abril de 2018 después de que los bancos redujeron las líneas de crédito y aumentaron la liquidez (49.7% en septiembre). Los bancos nicaragüenses entraron en la crisis con posiciones de capital más fuertes que los promedios centroamericanos, y las autoridades permitieron medidas de reestructuración del crédito de emergencia que evitaron fuertes aumentos en las cancelaciones. La economía débil ha deteriorado la calidad de los activos.

Se ha producido un ajuste fiscal significativo en 2019. Se prevé que la reforma de la seguridad social (INSS) y la reforma fiscal reduzcan el déficit consolidado del gobierno general a un 0.5% del PIB desde un 3.1% en 2018. Fitch pronostica que las nuevas medidas fiscales elevarán los ingresos del gobierno central en 13.8% en 2019, mientras que los gastos estarán contenidos cerca de su nivel de 2018. Los trabajadores públicos no obtuvieron el aumento salarial habitual del 5% en 2019 y no obtendrán el ajuste en 2020. Las transferencias a los municipios se redujeron del 10%al 4% de los ingresos fiscales. Un aumento en las contribuciones de los trabajadores y los empleadores y una caída promedio del 25% en las nuevas pensiones reducirá el déficit del INSS a 0.6% del PIB del 1.1% en 2018. Fitch espera una ampliación moderada del déficit en 2020 y 2021 impulsado por la débil posición actuarial del INSS.

Los costos de financiamiento interno del gobierno han aumentado y los vencimientos se han acortado. A noviembre de 2019, el gobierno ha emitido bonos locales que recaudaron USD162 millones, más que en 2017 (USD125 millones). Sin embargo, esta emisión ha tenido un costo mayor (en 2019, la tasa de interés promedio ponderada aumentó a 10.7% de 8.9% en 2017), vencimientos más cortos (1 y 2 años versus 3-7 años) e involucró instrumentos denominados y pagaderos en dólares estadounidenses (versus indexación previa).

La deuda / PIB del GG de Nicaragua (2019: 46.4%) está cerca de la mediana de los “B” (2019: 49.7%), aunque esperamos que aumente gradualmente debido al déficit del INSS. La concesionalidad de la deuda significa que los pagos de intereses (4.2% de los ingresos para 2019) son la mitad de la mediana de los “B” y sus amortizaciones externas son relativamente bajas con un perfil suave.

Fitch espera que la economía se contraiga por segundo año consecutivo, cayendo un 4.3% en 2019 después de una contracción del 3.8% en 2018.Los indicadores de consumo y el empleo formal son débiles, con un desempeño firme de las exportaciones y las remesas brindando apoyo. La disponibilidad de datos de actividad económica ha disminuido durante 2019, sin datos trimestrales del PIB publicados. Las perspectivas económicas para 2020-2021 son inciertas dada la caída de la inversión de capital y la recuperación tímida del crédito; Fitch espera que el crecimiento sea plano.

Modelo de Calificación Soberana (SRM) y Superposición Cualitativa (QO)

El SRM patentado de Fitch asigna a Nicaragua un puntaje equivalente a una calificación de “CCC +” en la escala de calificación de incumplimiento del emisor (IDR) en moneda extranjera a largo plazo (LT FC).

El comité de calificación soberana de Fitch ajustó el resultado del SRM para llegar a la IDR LT FC final aplicando su QO, en relación con sus pares calificados, de la siguiente manera:

–Política y desempeño macroeconómico: +1 nivel, para reflejar la respuesta consistente de política externa y fiscal de Nicaragua que respalda la credibilidad del régimen cambiario reptante.

SENSIBILIDADES DE CALIFICACIÓN

Los principales factores que podrían, individual o colectivamente, conducir a una acción de calificación positiva son:

–Una recuperación de las condiciones financieras, de inversión y económicas;

–Una reducción sostenida del riesgo político.

Los principales factores que podrían, individual o colectivamente, conducir a una acción de calificación negativa son:

–Una incapacidad para acceder a fuentes de financiamiento externas o locales o evidencia de mayores riesgos en el cumplimiento de los pagos del servicio de la deuda;

–Una reducción en la liquidez externa que obliga a un ajuste desordenado del régimen cambiario.

Supuestos Clave

–Fitch asume que la economía global y los precios internacionales del petróleo estarán en línea con nuestras Perspectivas Económicas Globales.

Consideraciones ambientales, sociales y de gobernanza (ESG)

Nicaragua tiene un puntaje de relevancia ESG de 5 para la Estabilidad Política y Derechos, ya que los Indicadores de Gobernanza del Banco Mundial tienen el mayor peso en el SRM de Fitch. Desde 2018, cuando las manifestaciones contra el gobierno llevaron a un número significativo de muertos, ha habido un deterioro en la estabilidad política.

Nicaragua tiene un puntaje de relevancia ESG de 5 para el Estado de Derecho, Calidad Institucional y Reguladora y Control de la Corrupción, ya que los Indicadores de Gobernanza del Banco Mundial tienen el mayor peso en el SRM y, por lo tanto, son muy relevantes para la calificación y un factor clave de calificación con un alto peso

Nicaragua tiene un puntaje de relevancia ESG de 4 para los Derechos Humanos y Libertad Política, ya que los Indicadores del Banco Mundial tienen el mayor peso en el SRM de Fitch y, por lo tanto, son relevantes para la calificación y son un motor de calificación.

Nicaragua tiene un puntaje de relevancia ESG de 4 para los Derechos de Acreedores, ya que la disposición de servir y pagar la deuda es relevante para la calificación y un factor de calificación, como para todos los soberanos.

CONSULTE AQUÍ LA PUBLICACIÓN EN INGLÉS DE FITCH RATING